El cuerpo de aceleración es una parte fundamental del sistema de admisión en los vehículos Renault. Su función principal es controlar la cantidad de aire que entra al motor, regulando así la mezcla aire–combustible y permitiendo un funcionamiento eficiente en cualquier condición de manejo.
A través del movimiento de la mariposa (controlada electrónicamente o mediante cable), el cuerpo de aceleración garantiza:
Aceleración suave y precisa
Estabilidad del ralentí
Respuesta óptima del motor
Consumo de combustible más eficiente